20 de mayo de 2009

Hacienda

Todos los años, cuando voy con mi novio a echar la declaración de la renta, pidiendo antes la cita previa y demás tengo la terrible sensación de ser mayor. En ningún momento lo he planeado, ni lo he buscado pero es lo que me producen los señores de la agencia tributaria, jajajaja. Y allá nos fuimos con nuestra carpetilla de papelotes, nuestro bebe en su carro y nuestra caras de resignación...

Al final la cosa no salió muy mal. De 700 euros que nos salían a pagar entre los dos, ahora nos devuelven un pico. No habían incluido al bebé en las declaraciones por equivocación. Me pregunto porque siempre que se equivocan lo hacen a su favor y no al nuestro. ¿No es curioso? Seguro que si confirmas un borrador equivocado a tu favor se te cae el pelo, si es al contrario casi tienes que darles las gracias...

Cuando era pequeña, con la campaña de "Hacienda somos todos" tuve un episodio que cuanto menos ponía de los nervios a mi abuela. Nosotras, camino de algún sitio que respetando mi memoria no recuerdo bien, pasabamos siempre por el edificio de Hacienda en Granada. Estaba lleno de árboles en la terraza y yo pensaba que allí debían de vivir una buena cantidad de duendes y hadas dignos de ver ( quien iba a imaginarse, que solo habría funcionarios amargados con 5 años :)) Cuando pasaba por ahi, después de que mi sufridora abuela me dijera que era el edificio de Hacienda montaba el tremendo pollo porque quería subir a ver los arbolitos. Mi abuela apresaba mi pequeña mano en la suya y energicamente decía no. Hasta que un dia me dijo "nena, no puedes subir ahi, no nos dejan, si no ya te hubiera llevado, de verdad" Y cual sabelotodo listilla de pacotilla la mire con aire divertido y le dije "Pero abuela, si Hacienda somos todos!" :D No se como la pobre no me mataba y me cocinaba o algo :D

1 comentario:

mara dijo...

jajajajaja que buena eres!!