9 de noviembre de 2012

En una iglesia a las afueras de Londres....


La lluvia azota la ciudad sin colores de nuevo. Es tan extraño vivir eternamente sumido en un montón de agua que aunque llevo aquí 20 años no termino de acostumbrarme. El aire se pinta de matices y apareces tu al fondo del camino, hemos quedado a las afueras donde solo llegan los bandoleros y las prostitutas. En la Iglesia de la Nada, la Iglesia siempe cerada a cal y canto solo abierta a los curas y monjes. Vienes con un vestido blanco, tu pelo negro a bucles esta mojado y te cae por la espalda. Algunos hombre os miran, sois un grupo cuanto menos curioso. Jane está nerviosa y no para de mirar hacia atrás como si Said fuera aparecer en cualquier momento a rescatarla. Como si ya supiera lo que hay- Y en el fondo todos lo sabemos. Dentro de 3 meses ninguno de nosotros estará vivo. Pero ahi estamos fingiendo que tenemos control de la situación, al fin y al cabo somos elegidos, iniciados en los misterios y nos creemos con derecho a estar por encima de la muerte misma.
El aire se cuela entre tu vestido y la lluvia da una tregua cuando te acercas a mi. Me miras, y por primera vez en mucho tiempo te veo llorar. Lloras sin lágrimas y hacia dentro. Lloras, llenando tus ojos de agua y haciendo que tu nombre mágico cobre vida y brille. La gente de fuera te ve rubia y yo se que tu pelo es más negro que la noche. Morena, como las mujeres de mi tierra.
-Besame-me pides en público.
-¿Aqui?
-Besame, que más da ya?
Y mis manos, sujetan tu cara como un tesoro preciado. Se que no será el ultimo beso. Que alguno más habrá cuando te deje en la posada. Pero que será el último que disfrute sin pensar que me arrancan el alma. Sin saber que es el último. Al tocar tus labios, noto el sabor salado de tus lágrimas, siento el nudo en tu garganta y me pregunto porque no cogemos el caballo y salimos cabalgando lejos de todo el mundo. Incluso de las chicas y de lo que somos aqui. Conozco suficiente gente en Grecia como para ser felices por mil vidas alli. Se que esto no va a salir bien y tu también lo sabes. Pero me camelas con tu risa de muñeca fingida y temo que te rompas si te secuestro y nos largamos al fin del mundo. Temo que te esfumes presa de una película que te has creído pero de la que nunca has sido protagonista.
Asi que me limito a besarte, dejándome la vida en el beso. Mis manos se deslizan por tu cuello, mi cuerpo se pega al tuyo y ya no me importa quien pueda vernos. Entonces las nubes de nuevo estallan encima de nosotros y de alguna forma mágica el sol al otro lado del cielo nos lanza alguno de sus rayos mientras las nubes, nos entierran en su agua. Las lágrimas recorren mi rostro, pero tu no lo sabes. Es la primera vez que lloro desde que me conoces y se que te estás dando cuenta pero no lo terminas de asimilar. Las piedras no lloran y las montañas mucho menos. Te sujetas a mi mientras te beso como con miedo a caerte y hago mi papel a la perfección. Tiro mi ancla al suelo y levanto la montaña que tan acostumbrada estas a que te sujete. Entiendo que te amo y te amaré para el resto de mis días. Y secretamente me prometo no abandonarte jamás, aunque pierda la vida por ello. Tu vestido vuela al aire. La lluvia te ha hecho casi transparente y perfectamente eterea. Te echo de menos ya y aún no te has ido.
Tus amigas se suben al carro de caballos y tu te montas conmigo en Akiles. Me sujetas una vez más con fuerza. Siento tu cara apoyada en mi chaqueta. La lluvia sigue marcando el paso. Y el barro parece salpicarnos ya. Llegamos a las afueras de Londres y os quedais en la posada de unos amigos, recomendación de Said. Te vuelvo a besar y te cuelgo una de mis mejores piedras. Las chicas bajan el escaso equipaje y te despides:
-Te mandaré mi dirección y donde esté en unos meses-dices con una sonrisa fingida que casi parece una caricatura.
Y no te creo, princesa. Es la primera vez que no me creo tu sonrisa. Pero yo también sonrío y fingimos que todo va bien. Te dejo dinero, todo lo que he podido sacar. Te toco la tripa y siento la energía de nuestra hija gestándose. Le digo "hasta pronto" calladamente.  Bien saben los Dioses que te amaré hasta que muera. Haciendo un gran acto de fuerza de voluntad, salgo de la posada cerrando la puerta de la habitación y más tarde la de la posada. Akiles me recibe y salgo al trote. Las lagrimas amenazan con salir y me contengo a mi mismo. El mejor de mis cuarzos me cubre y me sostiene mientras disfrazo las ganas de darme media vuelta y  sacarte del cuchitril donde te he dejado. Pero cabalgo y el sonido de los cascos del caballo en el suelo graba en mi memoria tu ultimo beso y el sonido de tu ultimo adiós.

26 de octubre de 2012

El te de las cinco :)


Una taza de te, por favor, de esas que resuelven todo, para resolver mi vida y para resolver el mundo. Quizás entre sus posos encontremos la forma de poner en orden este desastre de planeta que estamos dejando. Igual entre sus vueltas, bañandonos en sus aguas tintadas encontremos la forma de pintar cielos nuevos de azules que la mayoría de los humanos han olvidado.
Una taza de te, que resuelva el daño de los pueblos que asfixiados por sus políticos luchan con uñas y dientes para defender lo suyo. Como antaño, como Espartanos defendiendo Termópilas, quizás podamos arreglar el mundo dejando reposar el te, con un plato encima de la taza para que así los vapores permitan que el calor llegue a todos los corazones del planeta.
No, que yo no creo en los cuentos de hadas, yo no busco paraísos donde la violencia no exista porque creo que la violencia y el caos forman parte del todo, incluso del Te de las cinco. Que sería de esas reuniones sin las vecinas rebuscando por los rincones los defectos de la casa que ejerce de anfitriona, ese veneno que se quedara revuelto entre las servilletas cuando ellas se marchen con sus lenguas de víboras disfrazadas de buenos modales.
Una vuelta más, sujeta fuerte la cuchara, agárrala que no se te escape pequeña, igual así conseguimos ser más fuertes y dulces, o amargas y calientes o víboras refinadas! Quién sabe si perdida entre sus ondas llegaré a encontrar la forma de enfrentarme al mundo usando mis letras de escudo y de espada y así descubra que soy más de lo que he pensado siempre ser. Echame algo más de azucar, no dejes que me tome este trago tan amargo, princesa. Elige la morena que nunca me gustaron las cosas blanqueadas artificialmente, prefiero la dureza y los granos marrones que reflejan realidades grises no de colores que realmente no existen. Déjame que lo saboree y que experimente con el quemarme en la punta de la lengua, así recordaré que las cosas que se dicen tienen su peso, más aún que las piedras que pesan en el corazón  o que los granos de azucar al fondo de la taza.
El plato, hace que la taza cobre sentido, protege de las caídas y de las quemaduras y contiene a las rebeldes gotas de agua tintada que deciden no ser parte del te de las cinco y que quieren escaparse. Una gota de esas me sentí yo siempre, una gota o el conejo del mundo de Sofía escapando por la chistera de un mago que crea universos paralelos y entre las vueltas que da el mundo, las vueltas que le doy a mi taza y las vueltas que le estoy dando a esto, para poner mi obsesivo final, me pregunto si cuando yo salte de este texto también habrá un plato que contenga mi rebeldía y me impida ser en caminos sin relojes que obliguen a asistir a reuniones en torno a una infusión que fuera de contexto carece de sentido, eso si siempre con una cucharada más de azucar, por favor.

27 de agosto de 2012

Federico, yo y mis letras :)


Un dia me escapé a FuenteVaqueros. No tenía más de 12 años y muchas ganas de ver donde naciste. Me subí en un bus, le conté a mi padre que me iba a casa de unos amigos a comer, de nada hubiera servido decirle que yo era amante de tus letras, el no entendía de eso. Jamás lo hubiera entendido. Asi que, después de leer “La Casa de Bernanda Alba” me escapé. Con “Poeta en New York” en mi bolso de niña que quería ser mujer.

Con aires de adulta, pague mi autobus, que parecía caerse conforme andaba, ya lo sabes en Granada a veces se para el tiempo y no quiere avanzar, y con la mejor espada en la mano, aquella que con tus libros aprendí a usar. Mi bolígrafo.
Hace casi 18 años ya de aquello. No recuerdo casi nada de tu casa, pero si a aquel señor amable que quiso contentar a una chiquilla que con lágrimas en los ojos no podía creer que ese era tu escritorio. El vigilante respondió si y yo cogí un pequeño papel que tenía reservado para esto y garabatee rapidamente “Gracias Maestro”.

Cuando salí de la casa, donde tu viniste al mundo, supe que la magia de las letras siempre viviría dentro de mi. Y me agarré a ellas en una adolescencia de alto riesgo como la que viví. Pasé de ser buena estudiante, amiga modelo y niña a mujer adulta, madre soltera y caminante.
También me convertí en libre. Elegí andar y comenzar un camino que aún no he terminado. Un camino que comenzó un buen día y por amor y que terminará el dia en el que cierre los ojos del todo, en esta vida. Y me olvidé de mi casa, me olvide del Palacio que cada tarde se tiñe de rojo y me olvide de la vida que tu me enseñaste a querer. Me olvidé de tus letras que despertaban los sueños entre cualquier pesadilla. Me olvide de la dulzura en que tu teatro me acogió cuando poseida por el complejo de esponja que a veces parezco tener, quise ser actriz. Y alli también te encontré, la Zapatera me enseño el coraje en sus ojos azules de levantarse incluso cuando nadie cree en ti. La casa de Bernarda Alba distinguio en mi los colores de las sombras. Y Mariana Pineda, atravesó con dulzura cada parte de mi ser para enseñarme a ser yo. Cuantas letras maestro, cuantos sueños de infancia y adolescencia perdidos por las calles de Granada me dejé. De Granada, de tu Granada, de mi Granada. Aquella que tanto a ti como a mi nos vió nacer.

He caminado ya un rato y he llegado más lejos de lo que esperaba, tan lejos que la chispa de tu brillantez había desaparecido de mi memoria. Tan lejos que me olvidé de la niña a la que tu enseñaste a escribir. De la adolescente que se perdía entre tus rimas, de la adulta que buscando su sueño sin nombre un día dejo Granada con una pluma en la mano y una libreta en blanco en el bolso.


Me he despertado hoy, mirandote en el televisor de una casa que llamo mía desde hace unos años. En un salón acomodado del siglo XXI, con mi pareja a mi lado y mi hijo jugando en el suelo con uno de esos cochecitos que tanto le gusta. El Castillo Rojo ha encendido la hoguera del recuerdo y enmedio de un fuego fatuo algo dentro de mi ha vuelto a arder. Tus letras han caído como calas de fuego a mi alma y en cada una has traído un verso que recordar, un momento de nuevo para vivir.Elegir ser la victima nunca fué una de mis opciones y es hora de volver a coger la pluma y decidir que garabato quiero dejar escrito cuando mis papeles sean lo único que quede de mi al partir de nuevo al camino interminable que es la vida en si. Una vez más, Federico, maestro y padre de mis letras. Gracias por recordarme que una vez bailando en torno al fuego que encendiste a la orilla del Darro decidí lo que quería ser. Gracias por ser el delicioso pasado que siempre me recuerda lo esencial de las cosas y el principio de mis sueños.

26 de agosto de 2012

Princesa :)

Mi princesa,
Portadora del fuego, compañera de mis caminos. Ante la puerta de mi casa te trajo la Diosa que consagró nuestra unión fuera del mundo de los mortales. Tus ojos se dedicaron a darme la respuesta necesaria cuando cambiaron todas las preguntas. Eres principio y fin al mismo tiempo y sabes cogerme a tiempo cuando la vida nos hace caer. Puedes hacerme tocar el cielo y el infierno en un segundo con una sola de tus palabras y tus caderas me arrastran a la locura solo con dos movimientos. Rosa y espina que a la vez embriaga mis sentidos y se clava en mis dedos, recordándome que el amor siempre duele y que por eso es. Por cada momento dulce que me regalas te debo mil caricias, en tu espalda o donde me dejes, con el tiempo que te haga falta o con el que me regales. Que buscarte entre mis lineas es tan fácil como respirar. Que saberte entre mis días es el motivo de muchas de mis existencias. Dame un chasquito de tus dedos para que la esperanza de nuevo redecore el salón de nuestra casa. Abre las ventanas y deja que todo lo que nos sobra, se largue. Vámonos más allá de donde han llegado cualquiera de los mortales y juguemos a querernos sin planes de futuro y sin pasado. Con un presente más vivo que cualquiera de los miles de besos que se deslizan por la curva de tu callada boca, de tus despiertos labios cuando en las sombras dejamos atras los miedos y las piedras que a veces llueven. Serpiente, roja, compañera, impulso de la sangre que corre por mis venas y ataja el camino hacia los latidos más profundos de un corazón que sin tener dueño te pertenece. Princesa de las palabras, dueña de mis deseos, señora de mis anhelos, solo quiero decirte entre mis palabras torpes que sigo sintiendo lo mismo que aquel quince de Marzo, cuando el ojo de la puerta donde llevaba más de una hora esperandote decidió darle forma al mejor de mis sueños, Tu.


Te amo :)

13 de febrero de 2012

Libertad o muerte


Ser griego es haber nacido en la cuna de Europa, ser griego significa llevar sangre por tus venas de filosofos, pensadores, políticos ( de los de verdad ), soldados, artistas...., ser griego es saber resistir hasta el final por lo tuyo, por lo que quieres, por lo que de verdad cuenta. 

Grecia no es el Partenon, ni los Templos casi olvidados, Grecia no es sirtaki, ni el archiconocido "joroña que joroña". Grecia tampoco es el pais de vagos que nos han vendido los ultimos meses por la tele, en Grecia no todo el mundo es funcionario y no se regalan las cosas en ningún lado. Desde hace tiempo comprarse unos zapatos alli es un lujo transitorio. Grecia es mucho más que eso...

Ayer vi con horror como una de las ciudades que más quiero en el mundo ardía. El pueblo despierto se cansa de que lo pisoteen y arde con las casas. El fuego de sus corazones ha saltado a las fachadas en forma de coctel molotov y esta noche la cuna de Europa comienza a abrir el camino de nuevo. Casi puedo recordar aquellas calles cuando fui la primera vez, quiero imaginarme como es la situación alli pero tengo que resignarme a conformarme con las noticias y hablar con algunos conocidos que viven en Atenas y Tesalónica. 

Tras unas llamadas entiendo. Había más de 100.000 personas en Atenas, pidiendole a sus gobernantes que no apretaran más el cinturon al pueblo, que el cinturon era tan estrecho que empezaba a parecerse a una soga. El ambiente era pacifico y la plaza estaba llena de ancianos, niños e incluso personalidades famosas como Manolis Glizos o Theodorakis. Este ultimo pidió subir a las escaleras a dirigirse a los manifestantes. Le respondieron con gases, Pedro Olalla, periodista español estaba alli en calidad de ciudadano de Atenas, le ayudo a salir. Manolis también recibió su cantidad de gas. A partir de ahi, el fuego prendió y los Dioses de la guerra pasearon por primera vez en mucho tiempo por las calles de su pais. Y ahi aparecieron las únicas imagenes que repitieron hasta la saciedad los periodicos españoles. El edificio ardiendo. 

Nada de los heridos, nada del ambiente que había antes de los disturbios.
Nada de que a los policias se les ha acabado el gas.
Nada de las dimisiones que se llevaron despues.
Mientras el pueblo que más amo pelea su mañana, yo veo los toros desde la barrera, sabiendo que al pais donde nací pronto le pasará lo mismo. La democracia termina donde empezó y Pericles suspirará desde el Hades, preguntandose vete a saber que. El mundo comienza a volverse loco y un muro cada vez se hace más visible entre el pueblo y los demás. Entre los de arriba y los de abajo. Mientras la muy respetada Merkel intenta vendernos a todos la validez de una moneda que solo funciona en dos paises y que nos arrastra a todos a la miseria. Y amenazan con echarlos de la Unión Europea, cuando lo único que quieres es seguir teniendo paises esclavos que paguen el capitalismo de los paises de primera. 

El himno de mi Hellas habla de libertad, habla de lucha, habla de levantarse por la tierra. Y hoy más que nunca, me levanto con ellos y me voy con mi bandera, a luchar por lo que quiero.
Nos vemos en las calles ;)